lunes, 31 de agosto de 2009

ES CÓMODO SER REVOLUCIONARIO DESDE LA TV

Por: Ángel Oroño García

Pocas dudas han quedado con respecto al papel que desde un buen rato el programa La Hojilla ha jugado en el escenario de denuncias y desmontajes sobre la oposición del proceso revolucionario bolivariano. Sin embargo, hace días en pleno agosto de 2009 Mario Silva siguiendo el guión que operadores de la verdadera derecha soldada dentro de posiciones claves del gobierno del Presidente Chávez le pasó señaló como contrarrevolucionario al camarada Lusbi Portillo.

Debo decir que desde el año 2000 conozco a Lusbi. Mucho antes de esa fecha Lusbi ya tenía como 17 ó 18 años trabajando en la Sierra de Perijá dentro de comunidades yukpa y barí. Con Lusbi pude conocer los antiguos territorios Japrerias antes de que los reubicaran dentro de una zona semiurbanizada porque en la actualidad sus tierras ahora conforman buena parte de las zonas inundadas del Proyecto Represa “El Diluvio-El Palmar”. En compañía de Lusbi, en el año 2001 pudimos detectar que buena parte de los llamados megaproyectos (mineros, eléctricos, petroleros, gasíferos, entre otros) configuran pequeñas piezas del gran rompecabezas llamado IIRSA, Plan Puebla Panamá y ALCA. Nadie antes en el país había podido descubrir y conectar que las llamadas intenciones de integración tenían su origen en la cabeza de los banqueros del Banco Interamericano de Desarrollo. Con este mismo compañero pude conocer parte de la zona yukpa y en el 2006 fuimos testigos del desastre que la comisión de demarcación de hábitat y tierras indígenas en el Zulia realizó en comunidades barí.

Hemos compartido varios momentos que han sido claves no solamente para la lucha ecológica del Zulia, sino también para el propio proceso revolucionario que vive nuestro país.

En el año 2002 se pudo detener el proyecto expansivo carbonífero con la creación del puerto Pararú en la zona Norte del Estado Zulia cerca de la población de Paraguaipoa. Ese mismo año trabajamos como reporteros de ANPA hasta finalizar el paro petrolero que aquí en el Zulia se sintió con bastante fuerza. Allí junto a Lusbi y otros compañeros enfrentamos no solamente el fantasma del carbón sino el fantasma del Golpe petrolero.

El 24 de agosto del presente año se cumplió un año de la agresión militar en zona “cuesta el padre” a la entrada de las comunidades yukpa que pocos meses antes habían recuperado algunas haciendas cercanas al río Yaza. José Manuel Romero, anciano de 109 años había sido asesinado por sicarios enviados por el hacendado Alejandro Chávez Vargas. La recuperación de las tierras usurpadas durante años por la oligarquía perijanera había tenido su mayor énfasis luego del asesinato de José Manuel Romero padre del cacique de la comunidad Chaktapa Sabino Romero Izarra.


Esto, se trató de controlar con un cerco militar de toda la zona cercana a las comunidades yukpa. Ningún yukpa podía salir de su propia comunidad, ningún tipo de apoyo (comida, ropa, medicinas, entre otros insumos) podía ser introducido a las mismas. Este incidente se agudizó aún más cuando grupos de estudiantes, ecologistas y miembros del movimiento popular así como miembros de medios comunitarios intentaron llevar insumos a las comunidades. Los militares siguiendo órdenes de sus superiores abrieron fuego al aire tratando de disipar la manifestación en “Cuesta el Padre” compañeros de ancla, estudiantes de UBV, miembros de medios comunitarios fueron brutalmente golpeados y detenidos. Buena parte de estas agresiones se encuentran registradas en diversos documentales e imágenes que fueron transmitidas por la misma Telesur y en diversas páginas de internet.
http://www.radiomundial.com.ve/yvke/files/img_noticia/t_mujer_yuk

En la actualidad cuatro compañeros y compañeras tienen régimen de presentación por haber sido detenidos ese mismo día.

Dos días después fuimos en compañía de la defensoría del pueblo un grupo de camaradas en busca de los estudiantes y demás compañeros que habían irrumpido el cerco militar, pero que no podían salir de las comunidades yukpa.

La llamada “operación rescate de la Danta” como jocosamente uno de los compañeros la había bautizado se gesta el domingo 26 de agosto. En el encuentro de todos los camaradas en la comunidad Guamopamocha encontramos niños asustados, mujeres y hombres yukpa al lado de medios comunitarios, jóvenes de diversos sectores y misiones que han dado vida a éste proceso. Ese mismo domingo bajando en varios vehículos y custodiando al numeroso grupo que había podido pasar hasta las comunidades Guamopamocha y Chaktapa regresamos y cruzamos varias alcabalas militares que no por casualidad se encontraban operando en varias haciendas que bordean las comunidades yukpa.

La caravana de vehículos bajaba la sierra escuchando “Aló presidente”. Allí, el comandante Chávez pudo nuevamente expresar, pero esta vez con mayor contundencia que se encontraba del lado de los indios. Que entre los hacendados y los yukpa, Chávez y el gobierno bolivariano estaban del lado de los Yukpa. Además giró instrucciones para que su ministra de asuntos indígenas pagara las bienhechurías de las haciendas y se colocara del lado de los indios. Tales palabras y en semejante escenario, provocó que la caravana se detuviera y se celebrara juntos a los yukpa que abrazados lloraban emocionados por escuchar a su presidente decir lo que de manera contundente había señalado. El eco se hizo más grande y en plena algarabía se improvisaron consignas con las que se entró con suprema rebeldía a la ciudad de Machiques de Perijá, así al unísono: “la tierra es de los yukpas, así lo dijo Chávez” retumbó la cresta de los paracos, hacendados y militares en Machiques. Nuevamente el pueblo al lado de Chávez hizo respetar su derecho a la vida y a la protesta.


Por invitación del entonces ministro del interior y justicia Ramón Rodríguez Chacín la caravana culminó su recorrido dentro de las instalaciones de Fuerte Macoa en una reunión que se extendió hasta altas horas de la noche. Chacin, pudo explicar que a un problema que era de carácter político se le había agregado el componente militar generando las consecuencias arriba señaladas. Pocos días después, fue removido de su cargo y el resto ya lo conocemos.
En la actualidad ni pago de bienhechurías, ni demarcación justa se ha logrado. Contrariamente con la mirada que suelen tener los cíclopes de los ministerios desde Caracas se exige que indígenas, parceleros y hacendados firmen un convenio de no agresión para que por los siglos de los siglos convivan en santa paz. Lo que no se dice ni desde Caracas, ni desde los ministerios, ni mucho menos desde La Hojilla, es que la paz que está implícita en ese triangulo fatídico es la “PAZ” de los cementerios en la que la parte más débil, es decir, la indígena, ha tenido su mayor cuota.

Todos hemos sido testigos de que Chávez movido más por la presión por parte de sectores indígenas y el movimiento popular, ha expresado claramente y en escenarios diversos su posición con respecto a la explotación de carbón en el Zulia. Aún nada se ha detenido. Los operadores de las transnacionales mineras no descansan, siguen operando en altas esferas en la que muchos de los ministros guardan silencio o simplemente se colocan del lado del capital a costa de la exfoliación de los territorios indígenas y la destrucción de las reservas naturales del país.

El profesor Lusbi, no tiene nueve años luchando en contra de los intereses mineros representados en Corpozulia y sus filiales mineras. El camarada Lusbi Portillo viene de las filas de la Liga Socialista en la que camaradas como Julio Escalona o José Zavala o el mismo Jorge Rodríguez (Padre) hacían vida Política cuando Mario Silva se comía los mocos y estaba cagando amarillo.

Es por eso que, al igual que el camarada José Javier Franco, como también otros camaradas nos da arrechera e indignación los señalamientos que éste gendarme de dedos largos y pensamiento corto ha realizado hace pocos días en contra de Lusbi. Es fácil y ventajoso utilizar la pantalla de VTV para jugar a la revolución y en un lenguaje semejante al de la oposición pitiyanqui se habla en términos que en los que se representa al adversario como cucaracha, homosexual, basura, gusanos, bazofia entre otros epítetos que no vale la pena repetir. En realidad no nos interesa puntualizar los complejos que el señor Mario Silva atiende cada vez que aparece en pantalla, tampoco describir su fenomenología del adversario, mucho menos colocarnos del lado de las denuncias de Ismael García, Oswaldo Álvarez Paz o el “Matacura” con respecto al lenguaje empleado por Mario Silva. Poco nos interesa su verborrea que entre más dice parece más esconder.

Nos interesaría ver en VTV bien sea en el noticiero o en cualquier programa de opinión y debate la actual problemática indígena y el malogrado proceso de demarcación en el Zulia. Nos interesa ver a sus reporteros denunciando la burocracia de los ministerios y sus congelamientos entre papeles de los procesos que son vitales para la revolución bolivariana. Nos gustaría ver menos reacción en sus discursos, menos retórica y más investigación, mayor esfuerzo y compromiso con problemáticas internas, concretas y determinantes para generaciones presentes y futuras.

Sería importante dar una pausa a la “denunciadora” caraqueña y meterse en la mina “paso del diablo” ver la ruptura real y hedionda que deja la explotación minera en el Zulia. Sería “apropiado” que La Hojilla pudiera acercarse a Isla e Toas y ver cómo se saca la piedra caliza de sus entrañas para seguir llenando de concreto nuestras ciudades y poner nuestro grano de piedra en el calentamiento global. Sería clave que la Hojilla se traslade al Zulia y sea capaz de denunciar con pruebas contundentes las conexiones entre paramilitares y el gobierno regional o la alianza entre sectores militares de Machiques y hacendados. ¿por qué La Hojilla no investiga los hilos entre sectores claramente definidos con la oposición e incluso la misma CIA y la explotación minera en el Zulia? ¿Por Culillo? ¿O se trata de no encontrarnos en las condiciones objetivas y subjetivas para hacerlo y así no “afectar” el proceso revolucionario como bien se señala en los manuales marxistas?

Es importante recordar que el trece de abril quienes nos fuimos a Panorama aquí en Maracaibo no lo hicimos leyendo manuales, ni estudiando la situación política, ni mucho menos evaluando si era o no pertinente hacerlo. Le echamos pierna y camión y medio de cojones y ovarios porque la revolución no es un manual, ni una pantalla, ni un discursito lleno de metáforas come flores. No se hace revolución llamando cucaracha a cuanto politiquero que a diario sale en globovisión. Tampoco se hace revolución dedicando buena parte de un programa que bien podría tener mejor “atino” y mayor respeto para quienes sabemos y creemos que el país no es solamente Caracas. Esa “revolución” es muy cómoda y preponderantemente farandulera. Sus cíclopes buscan fama, salvoconducto y una palmadita en el lomo de recompensa para seguir jalando bolas.

Es importante recordar que la izquierda no nace ni culmina con este proceso de cambio. Esto parece ser un error que se repite a diario dentro y fuera de las pantallas de los medios afectos al proceso bolivariano. Por eso la militancia no puede seguir estando reducida exclusivamente a los escenarios de la tv caraqueña, (con lenguaje caraqueño, problemas caraqueños, propuestas caraqueñas de óptica caraqueña) puesto que es precisamente la algarabía y el ruido de las ciudades (Caracas) lo que no deja ver los verdaderos desagües definidos en las fronteras, por donde sí actúa el imperio eficazmente con sus operadores internos.

Lusbi tiene más de 25 años, (que no son poca cosa), denunciando y enfrentado junto a yukpa, wayuú y barí a estos operadores que antes siendo derechistas lo calificaban de ser comunista y ahora los “comunistas” lo califican de ser derechista. En 25 años la explotación minera no ha cesado en sus intenciones de expandir su proyecto y convertir al Occidente del país en una enorme fosa que siga alimentando las entrañas del imperio. Los operadores de las transnacionales mineras en el nombre de las utopías de la democracia burguesa y cuarto republicana intentó la descalificación del compañero Lusbi y el movimiento ecológico del Zulia, hoy estos mismos operadores con traje “rojo rojito” mueven sus redes de relaciones y estimulan la criminalización no solamente de Lusbi, sino de todo aquello y aquel que no sea amoldable a la “utopía socialista”, es decir, a su utopía del capital a costa de lo que sea. A pesar de sus promesas Corpozulia no ha podido demostrar que el carbón sea comestible, tampoco que nos sirva como fuente de energía dentro del país o que se pueda extraer sin causar daño al ecosistema. Sin embargo, en la retórica neoliberal de los cíclopes todo se vale, todo es posible para ellos.

Ninguna revolución de cíclopes sobrevive, pese al sacrificio de sus hijos y nietos. En la mitología de la izquierda Latinoamericana los cíclopes no hacen revoluciones, sino bodrios de democracia burguesa ante las cuales los pueblos responderemos de manera decisiva.

Por todas nuestras luchas…!

Demarcación justa Ya…!

Tierras saneadas de hacendados y minas de carbón…!

No más impunidad…!

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